Cuando registramos un dominio le estamos poniendo el nombre a nuestro proyecto, imaginaos que es vuestro hijo/a y lo vais a bautizar. El dominio, por si solo no piensa como lo hará un niño/a cuando crezca, pero… le podéis crear un trauma, más de un padre eso no lo piensa, se guía por instintos sin pensar en el futuro de su retoño.

Para los dominios ocurre igual, cuando vamos a registrar un dominio tenemos que tener en cuenta algunos factores que afectarán en un futuro a la viabilidad de nuestra web.

Son cosas sencillas, a veces “de cajón”, pero no le prestamos la suficiente atención.

Algunas a tener en cuenta:

– Que no sea muy largo (mientras el dominio sea más corto, mejor ayudará a ser recordado)
– Que sea fácil de recordar, pronunciar y deletrear (no le pongas un nombre chino a una web que trata soble la lengua española)
– Que no se confunda con dominios similares (aunque esto lo utilizan muchos para captar visitas de esos dominios, cuando los similares son los famosos)
– Que no esté formado por letras consecutivas que provoquen confusión, por ejemplo casassuizas. En muchos casos al escribirlo mucha gente se olvidará de escribir la doble “s”.

Son reglas simples, así que solo os tenéis que poner a pensar un poco y decidir que nombre poner a vuestro trabajo, sabiendo que de ese nombre también dependerá su futuro.

Nota: Algunos padres deberían buscar información sobre como poner nombre a una página web en internet, seguramente se lo pensarían dos veces antes de bautizar a sus hijos/as.